Bajo el farol de la plaza solitaria, sentado en ese banco de madera tan adorado por los pájaros, el viejo le habla claro para que ella escuche…
¿Te acordás cuando nos conocimos, Normita? Vos vendías
empanadas en aquella fiesta que ya no me acuerdo bien de qué era ni dónde, y
quizás tampoco fueran empanadas lo que vendías, creo que eran pasteles, no,
eran tortas fritas… bueno, no sé qué pero algo vendías. ¡Estabas tan linda! ¡Tan
joven! Con tu pollera larga y tus rulos alborotados. Me mirabas de lejos
pensando que yo no me daba cuenta. Me acerqué con la excusa de comprarte una
empanada (sí, eran empanadas, ya me acuerdo). Una empanada de carne con pasas te compre. Aunque creo que nunca llegué a comerla. Te dije un par de cosas graciosas para ver qué
hacías. Y vos sonreíste. ¡Estabas tan linda! ¡Tan linda! ¡Tan joven! Igual te hacías un
poco la difícil, ¿te acordás?, jaja, claro que te acordás. Te pregunté si
estabas soltera y te daba vergüenza contestar. Pero al final me dijiste que sí…
y conversamos un poco más, justo como ahora, pero bien distinto. Por fin me
dijiste tu nombre y dónde vivías. Al otro día fui a buscarte a tu casa y te
invité a tomar unos mates. ¡Qué mala se puso tu madre! Yo no era un buen
partido, parece. Y nunca lo fui para ella. Pero vos, vos querías jugar ese
partido y lo jugaste. ¡Por suerte para mí! Siempre fuiste la misma terca y no
había quién te hiciera cambiar de opinión. Y con esa misma terquedad te
manejaste siempre… sí… no me interrumpas. Siempre te saliste con la tuya e
hiciste las cosas a tu modo. Pero esta última te salió mal, Normita, porque tu
modo era siempre hacerme feliz a mí. Y qué feliz que me hiciste siempre. Pero esta
última te salió mal…. Te salió mal…
Bajo la luz tenue del farol, el viejo mira a su derecha y la
ve, sonriendo. Él le sonríe también. Y la toma entre sus manos. Casi no pesa.
La besa fuertemente, cariñosamente, largamente y moja su rostro de papel con
una lágrima delatora… La guarda en su bolsillo y regresa al hogar vacío
caminando despacio, como esperando que el tiempo, caprichoso, le dé la señal a
él también.
MUY BUENO!!!!! :)
ResponderEliminargracias, marti! :)
ResponderEliminarQUE LINDO CARLA!!!CIBELA
ResponderEliminarGracias, Cibela!! :D
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