Durante años, muchos años de mi infancia, jugué a la rueda-rueda. Me atrevería a decir que la mayoría de los niños uruguayos jugaron a la rueda-rueda en algún momento de sus vidas. Es una canción muy linda, muy pintoresca, sin mucho sentido a primera vista, ¿no? Pero súper linda y pintoresca. Ahora, con 26 años, me pongo a pensar en que nunca pude cantar la canción entera. O mejor dicho, la cantaba, pero siempre en una versión que se renovaba cada día. No porque tuviera aires de compositora, sino simplemente porque la letra no era fácil. Con la ayuda de mi amigo Google logré dilucidar el misterio y llegar a la letra real y original de la canción, a saber:
A la rueda rueda
De pan y canela
Dame un vintén
Que me voy a la escuela
Vino la maestra
Me dio un coscorrón
Que viva la pipa
Del vino carlón
Primera pregunta que se me vino a la cabeza: ¿qué corno será el vino carlón? Parece ser que el vino carlón sería un vino barato, de baja calidad. Según pude averiguar el término deriva de “Vino de Benicarló”, que con el paso del tiempo y gracias a la necesidad humana de economizar letras se redujo a simplemente “vino Carlón”. Las versiones de los niños de mi barrio iban desde “Que viva la pipa del vino escalón”, pasando por “Que viva la pipa del vino es calor”, hasta “Que viva la pipa y el vinoscalón” (por nombrar sólo algunas); pero definitivamente ningún niño que yo haya conocido mencionaba en momento alguno al vino Carlón.
Por otra parte está el tema del vintén. Aquellos que por ahí estaban más informados, o bien tenían padres de esos a los que les gusta trasmitir información general a sus hijos (por si algún día se veían sorprendidos en algún juego de preguntas y respuestas) podían llegar a saber que el vintén aludía a una moneda. Muchos otros repetían “dame un vintén” sin saber qué era lo que estaban pidiendo.
Capítulo aparte merece el coscorrón de la maestra. “Vino la maestra y me dio un coscorrón”. Acá no hay lugar a confusión. Cualquier niño, aunque sea por instinto o sexto sentido, se da cuenta que un coscorrón es un sopapo, un bife, un revés, una panadera, una lluvia de dedos, llamale H, pero de que es un golpe no quedan dudas. Y el detalle que no es menor es que el golpe viene nada más ni nada menos que de la maestra.
Dicen por ahí que existe una versión de la cancioncita que reza de la siguiente manera:
“A la rueda rueda de pan y canela, dame un besito y vete a la escuela. Si no quieres ir, acuéstate a dormir.”
Pero nuestra versión, la de la maestra golpeadora y la apología del vino barato es mucho más guerrera. Es una canción pseudo capitalista que habla de la violencia y el consumo de estupefacientes en los centros de estudio.
Conclusión: la rueda-rueda nos preparó para el futuro.